domingo, 4 de enero de 2015

El día del felón


Felicidades. Hoy es tu día. Bueno cualquier día nos sirve, porque como hay tantos de esta especie... 

Felón. Dícese de aquel que comete felonía, lo que es lo mismo, deslealtad, traición, acción fea. Eres tan cobarde que todos los días son fiesta para tí, ¿verdad? ¿No te basta con haber vendido a tanta gente ya? ¿Todavía sigues erre que erre? ¿Qué beneficio pretendes con tu felonía?


Es tremendo enterarse de algunas cosas. Uno ya no sabe si reir o si llorar (de alegría). Cómo es posible llegar a esa degradación humana, a esa falta de valores cívicos (ya no digo ni cristianos, porque más de uno debería releerse por lo menos el catecismo del padre Ripalda, por aquello de que uno de los dones del Espíritu Santo es el temor a Dios).

¿Dónde quedó aquella palabra? HONOR, ¿pero a alguno de estos les queda aún? Me da que no. La felonía se disfraza de honor para algunos. Muchos piensan que son honorables, ya se sabe: muchos se ríen del honor, mas luego se sorprenden al encontrar traidores entre ellos. Tremendo. En román paladino, te has dejado el culo por alguno y luego te han vendido. Da tristeza todo lo que se queda atrás, todo el mal y las tropelías que han hecho para conseguir ciertos propósitos con el fin de destrozar a los demás. Porque en un espíritu corrompido no cabe el honor. 

HONOR, LEALTAD, palabras que tanto necesita esta sociedad. Hay que extirpar de nuestra sociedad a esos ganapanes que nos son más que fachada que abusan y se aprovechan de la buena voluntad de los demás. Ingratos señoritos sin cortijo, Dios es buen pagador.


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