miércoles, 29 de enero de 2014

De cuando íbamos al Manchego


Repasaba ayer tarde mi hemeroteca personal. En esto que apareció un períodico, Lanza, de gratos recuerdos. Hace 17 años, ahí es nada, que el equipo representativo de la ciudad, el CD Manchego, hasta aquel momento, decano del fútbol regional, se clasificaba por primera vez en su historia para jugar la fase de ascenso a 2ª división. Era la tarde de un 18 de mayo de 1997, vísperas de la Virgen de Alarcos.

Y es que aquel equipo, que había ilusionado a generaciones pretéritas, consiguió en la década de los noventa ilusionar a toda una ciudad y su provincia. Un equipo de Ciudad Real tenía la posibilidad de jugar en 2ª, como antaño hiciera el Calvo Sotelo. Miles de personas se congregaban en el campo, actual Rey Juan Carlos. Más de dos mil socios en aquella temporada de 1996/1997 en la que ilustres futbolistas futuros se calzaron la zamarra azulona. Me refiero al los hermanos Helguera, Luis e Iván.



Pues bien. Último partido de Liga. Nos la jugabamos con los paisano de Talavera para jugar la citada fase de ascenso. Llenazo en el campo. A reventar. Más de 3500 personas. Lío con los talaveranos, risas y una que otra voz más alta. Fútbol. Maravillosa y antológica tarde para los que domingo tras domingo íbamos a disfrutar con nuestro equipo. Y aquella tarde, el club contrató a la añorada Banda de la Santa Cena, para que con nuestros instrumentos, diéramos color y sonido al evento.


Pitido final. Gafas, esto es, 0 a 0. No volví a ver una temporada como aquella. Un equipazo, el mejor de lo que yo recuerdo del Manchego. Luego en la fase de ascenso no pudo ser. Nos la jugamos con el Recreativo de Huelva, Gimnástico de Tarragona y Numancia, auténticos equipazos que alcanzaron la primera poco despúes de pasar por Ciudad Real.



Actualmente todo esto es recuerdo. Nostalgia, porque lo que tenemos hoy es una burda copia de aquellos momentos donde el fútbol podía haber ocupado un gran lugar en la ciudad. Esto no interesó porque el balonmano acabó imponiendo su dicatura deportiva en la ciudad. Así, en el año 2000 dejaron morir a este Manchego. Un equipo histórico de la región, fundado en 1924, aunque federado en 1929. Coco durante muchas temporadas en la Tercera División, cuando esta era como la 2ª de ahora. Debido a esos egos asquerosos típicos de la ciudad y que tanto se critican en el blog (y más adelante hay más), dejaron morir casi ochenta años de historia para crear otro Manchego. Pero ese ya no era nuestro Manchego rico y el citado equipo, cinco años después terminó despareciendo.

 Primera foto del Deportivo Manchego en Toledo. 1929


Ahora queda un equipo muy modesto, que se  ha ido a jugar al campo de fútbol artificial del Ciudad Sur, con el objeto de meter presión a los equipos visitante y jugar en un lugar menos desangelado, pues no es capaz de acoger ni a 250 espectadores. En fin, es lo que hay. 
El balonmano y toda la caterva que lo rodeaba acabó con el fútbol de la ciudad. Sin embargo los gigantes con pies de barro acaban por derrumbarse como ocurrió con aquel experimento deportivo. Aún así el fútbol siguió yt sigue siendo el deporte rey y veremos si hay alguien con reaños capaz de devolvernos a aquel Manchego, con su nombre Club Deportivo y su escudo, e ilusionar de nuevo a la afición de la ciudad que  espera su regreso.

lunes, 6 de enero de 2014

Felices Reyes


Un año más y después de una noche mágica, donde pequeños y no tan pequños han vuelto a revivir los sueños de la noche más especial del año, os deseamos a todos que S.S.M.M. se hayan portado como se merece con cada uno y hayan traido la ilusión de revivir la infancia a veces tan olvidada.
Yo, para la Plazuela, les he pedido una cosa. Una nueva Semana Santa, donde reine la comprensión y la aceptación. Donde se pueda vivir la Fe, donde se acabe la mala imagen mostrada en este año pasado por todos los mandamases, y cuando digo por todos, es por todos, pues todos somos parte, aunque algunos crean tener la verdad de algo que es de todos y  jueguen a ser dioses de barro, tanto por los que se fueron, por los que vinieron y por los que desde dentro de la Iglesia (a la que pertenecemos) tampoco hacen nada por mejorar dicha imagen a la que dañan día a día. Por todos ellos, quiero pedirle a los Reyes que les llegue la responsabilidad  para que conciban que esto no es un juego, ni la parcela de unos pocos.
Esto se llama Semana Santa. Esto es Ciudad Real y es la herencia de nuestro pasado con siglos de historia que no deberiamos permitir pisotearla, ya que nos pertenece a todos y todos somos parte de ella. De ella han crecido en la fe nuestros mayores y de ella debería crecer la fe de las generaciones siguientes. Por todo ello sean responsables, seamos responsables y demostremos que tenemos un tesoro valiosísimo en nuestras manos, aunque la Iglesia tantas veces lo desaprovecha y otros se encargan de ayudar para que, aún queriendola, se dañe día a día un poquito más.
 Pongamos todos de nuestra parte y seamos capaces de caminar unidos.