miércoles, 6 de agosto de 2014

Muchas gracias a todos


Tras las un mes sin escribir para tomar unas merecidas vacaciones, y aprovechando mi ratificación como Hermano Mayor de nuestra querida Cofradía de Jesús de las Penas de Ciudad Real he decidido escribir unas líneas que básicamente servirán para agradecer a todas las personas que han estado conmigo durante estos ocho años. Así las cosas, el 1 de mayo concluyó mi segunda legislatura como Hermano Mayor. Son ya ocho años de mandato, desde el 21 de marzo de 2006 hasta el día de hoy y puedo afirmar con orgullo que he sido el Hermano Mayor más duradero de los cinco que ha tenido nuestra Hermandad en veinte y un años, cumpliendo sus dos mandatos al completo.


No sólo he cumplido mis mandatos, sino también lo que prometí cuando decidí presentarme a la presidencia de la Corporación. Pero lo conseguido durante estos ocho años no hubiera sido posible sin la participación de un grupo de personas que apostaron por mí y que me han ido ayudado en todo con el objetivo de engrandecer su Hermandad y la Semana Santa de Ciudad Real a través de Jesús de las Penas. Ellos y yo no, son los culpables de que a día de hoy nuestra querida Cofradía sea una de las hermandades más reconocidas e imprescindibles de la ciudad, no sólo por su seriedad y silencio, sino por el bello y cuidado partimonio artístico que se pone en la calle, la jerarquizazión de un gran cortejo nazareno y el magnífico andar del paso, imprimido por la cuadrilla de costaleros.


Hemos afianzado la Hermandad desde el punto de vista humano. Hemos aumentado el patrimonio más importante que debe tener una Cofradía: las personas. Los vaivanes que años atrás esta Hermandad sufría, los hemos frenado. Habrá gente que mi manera de actuar no le haya gustado. Soy como soy y creo que la manera firme que he establecido ha sido la forma de sembrar la semilla que el pasado Martes Santo se pudo comprobar en las calles. Esta actitud ha provocado que no se repitieran episodios de dimisiones y abandonos en masa de cofrades y de juntas de gobierno, que la Hermandad no estuviera en boca de nadie por escándalos de dineros o jaleos, voces y malas maneras en multitud de asambleas generales... Se ha establecido así un período de tranquilidad y sosiego que ha provocado el crecimiento tangible de la Cofradía.


Si miramos el crecimiento en cuanto al patrimonio artísitco y cofrade se debe indudablemente a la gestión brillante de estas juntas de gobierno. Y es que yo no me encontré como por ahí se dice con todo hecho. Eso es una mentira como una catedral de grande. Cuando asumí la presidencia de la Hermandad "heredamos" más bien poco. Por no tener nos tuvimos que buscar hasta Casa Hermandad nueva, pues la antigua, la del Pasaje de San Isidro, estaba apalabrada a otra Cofradía. Teniamos una Cruz de guía (la cual hubo que arreglar porque su peso era excesivo y se le pusieron las asas y las ráfagas en orfebrería que fueron donadas por dos hermanos), el estandarte corporativo, el traje del muñidor, la imagen del Cirineo, el paso procesional, un par de dalmáticas y una retahila de estandartes de calidad artística paupérrima e ínfima. En ocho años estas juntas de gobierno han creado una nueva cofradía, con nuevos enseres de calidad y con un significado adecuado para el orden jerarquizado del cortejo nazareno. No me voy a poner a enumerarlos uno a uno. No habría espacio en esta entrada. Baste con ponerse un video de la procesión del año 2000 y ver otro del 2011 o de este año 2014.


Toda esta adquisición de patrimonio se ha hecho gestionando unos recursos muy reducidos, porque la Hermandad más de trescientos hermanos nunca ha tenido. De este modo, gracias al trabajo constante de los oficiales de las distintas juntas que he presidido, al dinero generado durante los años que estuvo abierta la Casa Hermandad con su barecillo, las donaciones de hermanos (que han sido muchas y buenas, porque en tiempos fundacionales, aquellos "prohombres antiguos", como les gusta que les llamaran no donaban, cedían para después  llevarse lo prestado porque nos habiamos cabreado con no sé quién....en fin; así le fue a nuestra Hermandad durante los diez primeros años, eso sin contar el dinero que alguno sisó para beneficio personal) y el contar con artistas como Luis Fernando Ramírez o Alberto Fernández Romero que han reducido sus cachés para que pudiéramos contratar sus obras. De este modo, de manera humilde y muy despacio hemos podido adquirir unos magníficos respiraderos y faldones, así como el majestuoso canasto del Paso procesional que ha supuesto el culmen de una gestión medianamente coherente, hecha desde lo más profundo del corazón y amor a una Hermandad. Un patrimonio al que hay que sumar un buen número de túnicas que se ceden a los hermanos, circunstancia esta que ha provocado el aumento de los nazarenos en el cortejo procesional hasta los 100 hermanos tapados. Cuerpo de acólitos completo, servidores de librea, ciriales..... y cómo no las piezas de música dedicadas al Señor, tanto para Agrupación Musical que interpreta la Agrupación Musical Santo Tomás de Villanueva, "A mi Señor de las Penas" y la obra "Capilla al Señor de las Penas"; escrita por el autor musical más importante actualmente, Miguel Ángel Font. Todo ello viene a incrementar el modesto pero interesante patrimonio tangible.

Como comentaba anteriormente, lo que la Hermandad poseía cuando tomé las riendas era escaso, de ahí que tuviéramos que ponernos a trabajar para mejorar la puesta en la calle de la Hermandad. Cuando el Señor o su Madre salen a la calle no pueden salir de cualquier modo, deben salir lo más dignamente posible. Esta es, como bien leíamos hace unos días en un comunicado oficial emitido por el Obispo, "Las Hermandades y Cofradías  [...] están bajo la vigilancia del Obispo Diocesano, [...] dado que han sido por él erigidas y porque la promoción del culto público, fin primordial de las mismas[...]". Por eso no se puede mantener el culto al Señor de cualquier manera, por lo que nos vimos en la tesitura de mejorar esos elementos, olvidando, con toda seguridad, otros fines. Esa es mi meta: centrarnos en los próximos años en todo aquello que no hubiéramos atendido correctamente como quisiéramos. Por eso agradezco infinitamente la santa paciencia y la comprensión que tiene hacia nosotros nuestro párroco, consiliario y amigo, porque para mí, don Antonio es un amigo, uno más de mi familia, a quien respeto por el cariño y el entendimiento que siempre me ha mostrado a mí, a mi familia y a toda la Hermandad. Don Antonio es también un pilar fundamental en el crecimiento de la Hermandad.

Hay dos hitos de los que me siento más orgulloso en estos ocho años. En primer lugar haber asumido, después de diez y siete años (año 2009), la propiedad de la Imagen de Jesús de las Penas y de su restauración. A pesar de los enfrentamientos y desilusiones que todo aquel jaleo supuso, la Hermandad, por fin tenía su Imagen en propiedad. Orgullo tambien porque aunque la Imagen que hubiera sido la sustituta ilusionó a muchos hermanos (recuerdo aquí que la Asamblea decidió la sustitución por una abrumadora mayoría absoluta), no hizo mella en la Hermandad y no se resintió en el censo, sino que aumentó como se pudo comprobar en el número de nazarenos de las procesiones del 2010 y 2011.


El otro hito y el más importante de esta Hermandad tras su fundación fue que las Reverendas Madres Carmelitas nos permitieran salir en procesión desde el templo de su Monasterio. Esta gestión fue realizada por este que les escribe (lo digo para que nadie quiera apuntarse el tanto como he tenido que escuchar en la televisión local este año). Salir del Carmen es cosa de servidor y de su Junta que en el verano de 2006 iniciaron las gestiones para conseguirlo. Por tanto este hecho ha supuesto que la Cofradía de las Penas, cada Martes Santo sea seña y referente en toda la ciudad y su provincia. Ha provocado y de qué manera que las personas se animen a hacerse hermanos y salgan en esta Cofradía porque la iglesia del Carmen favorece al sentido penitencial y de recogimiento que la Cofradía necesitaba.

Permitidme, por tanto, que haga esta declaración de intenciones, ahora que inicio otro mandato, y es que no se puede hacer tanto con tan poco. No sólo con poco dinero sino con la escasa ayuda y menor apoyo de muchos hermanos de esta Cofradía, que si en un principio no desearon que presidiera esta Cofradía, llegando incluso a boicotear y bombardear algunos proyectos que hubieran hecho crecer de verdad a esta Hermandad, han tenido que rendirse finalmente a la evidencia. Hemos legado una gran Hermandad pues lo realizado en estos ocho años, supera con creces a los años anteriores. Y a pesar de haber hecho todo esto, servidor sigue siendo un .... (me ahorro los adjetivos que sé que más de uno suele tener en su lengua cuando se acueda de mí o le mencionan mi nombre).

El reto de los próximos años, cuando se concluya el canasto del Paso, será el mantenimiento el espíritu de la Cofradía como tal y hacer frente a otras labores de caridad que hasta ahora no hemos podido desarrollar del todo debido, como dije antes a la escasa capacidad económica. No obstante, y en la medida de nuestras posibilidades continuaremos aportando lo poco que tenemos y siguiendo el mandato evangélicos: "que tu mano izquierda no sepa lo que hace tu derecha"


Termino para no aburrir al fiel lector que sigue este blog personal. Estoy orgulloso de lo que hemos conseguido y esperamos mantenerlo y continuarlo en los años venideros para mayor honra y gloria de Nuestro Señor Jesucristo, bajo la advocación de las Penas.

Por eso. A los que estuvisteis conmigo, a los que estáis y a los que vendrán: mil gracias.

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