jueves, 27 de febrero de 2014

El Sanedrín, tertulia cofrade impenitente



Impenitentes cofrades, que no es lo mismo que im-penitentes. Cofrades obstinados en su costumbres, azote y látigo de la mediocridad. Otra Cuaresma más y de nuevo una de esas citas imposibles de olvidar. 
Hoy, Jueves Lardero, incio del Carnaval y a punto de iniciarse la Cuaresma, os comunicamos que la Tertulia "El Sanedrín", regresa para tratar sobre nuestra Semana Santa y sus cuitas y menesteres. 
Las Tertulias cofrades son otro medio de fomentar la Semana Santa, siempre desde el respeto y el cariño, con el único fin de mejorar y ayudar a nuestra celebración pasional.
Este año cambiamos de lugar. Se celebrarán en el Bar Arqueólogo, en la calle Real, 32, de nuevo cercanos al principal templo diocesano, nuestra querida Catedral.
Por motivos de agenda nos hemos visto obligados a espaciar las tertulias. La primera, mientras algún que otro mascarón anda rematando las Carnestolendas, se celebrará el viernes 7, primer viernes de Cuaresma. Se presentará el cartel de la tertulia y trataremos sobre el Martes Santo, su análisis, sus perspectivas, sus curiosidades....
La segunda el viernes 28 de marzo. Será una tertulia general, para hablar de las novedades del 2014, los nuevos recorridos, estrenos, las nuevas perspectivas de la Asociación de Cofradías, tribunas, palcos.... Así mismo, entregaremos al Magno Pregonero, don Jesús Torres, la pluma del pregón, para que la noche anterior a su disertació, deje rematado el anuncio de la Semana Santa 2014.

Y para terminar con este artículo, os dejo un soneto dedicado a nuestra Tertulia.

De nuevo se reúne el Sanedrín,
nuestra tertulia rancia y añeja
bajo la sombra de la torre vieja,
varios cofrades de recio postín

a modo de familiar boletín
les informaremos a tocateja
y seguro que más de una colleja
recibe un sanedrita malandrín

Y aunque las cosas se digan con cariño
por la paz y la concordia yo abogo
que con en este Sanedrín yo me ciño

entre las paredes de un Arqueólogo
a la Semana Santa hacemos un guiño
y con este verso, adios, epilogo.

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