lunes, 11 de noviembre de 2013

En la boca del necio se encuentra la honra y la vida (de los demás)



En la Edad Moderna y casi hasta nuestros días, la honra y su honor eran lo único que un hombre poseía. Sin propiedad privada y sin fortuna, el hombre de siglos anteriores sólo poseía aquello. Los proverbios del Antiguo Testamento ya los referían y cómo el necio, el charlatán, el chismoso, pone en su boca la mentira para que otros perdieran lo poco que tenía. "En la boca del necio está la vara de la soberbia", libro de los Proverbios.


En la actualidad observamos cómo eso de la honra y el honor poco importan y si se llegaran a perder, da igual, pues tenemos todos los placeres satisfechos y sino los buscamos. Hedonismo carente de moral y valores. Sólo eso nos importa. Acaparar las riquezas y el poder a costa de todo a través de la mentira y de la deshonra. Pisotear al prójimo, vilipendiarmlo vilmente a través del odio y la mentira, que es la gran dama que reina en nuestra sociedad. Mentimos sin importar el daño que se causa al de al lado. "El fin justifica los medios", Maquiavelo.



Y la boca del necio es tan grande y tan atrevida que se encuentra presente en el día a día y abarca desde lo más pequeño, las cosas del pueblo y sus quehaceres, hasta los propios gobierno. España es un país lleno de ignorantes, necios y envidiosos, desde sus más antigua historia. Por eso la Inquisición hizo tan bien su funesta labor y pervivió tantos años, pues vivía gracias a esas injurias envidiosas. Si en la actualidad continuara existiendo tal Tribunal, cuántos habríamos ardido ya en la hoguera. "La envidia va tan flaca y amarilla, porque muerde y no come", Quevedo.

La soberbia de muchos nunca baja de donde sube, pero siempre cae de donde subió. Esa es la boca de los necios, que cree que se encuetra arriba y no es más que un gusano que pretende llegar a lo más alto mediante la pérdida de la honra de los otros. "La boca del necio es quebrantamiento para sí y sus labios son lazos para su alma", libro de los Proverbios.

Créese el necio portador de la verdad absoluta y para que su necedad se propague, otros necios aún más imbéciles, los suben a los hombros y les ponen tribunas y estrados para que la pestilencia y las puses que emanan de sus bocas se propague y se divulgue en medio de la necedad generalizada del público oyente. "El necio encuentra siempre otro necio aún mayor que le admira", Nicolás Beileau.


Y esa necedad que nos deglute continuamente, que nos absorbe y con la que debemos convivir muy a nuestro pesar, nunca descansa. Es como aquella nave de los necios que quería fondear en Narragonia, la tierra de los tontos y a la que nunca llegaba. Siempre está ahí en movimiento, llegando a todas partes y donde menos te lo esperas se nos aparece en grandes o pequeños tamaños, jovenes o seniles, con nariz alargada o chata, con cabeza diminuta o grande, con ojos claros o legañosos... la necedad está por doquier y nunca descansa. "El malvado descansa, el necio jamás", Ortega y Gasset.


Y es que "dar un consejo a un necio es como echar perlas en un muladar", por eso prefiero estar callado, pues seguro que aporto más que cuando el necio habla. Concluyo este artículo sobre la necedad que nos invade: "Nunca discutas con un necio, te hará descender a su nivel, y ahí te vencerá por su experiencia". Esta claro, "cuando aparece un gran genio en el mundo se le puede reconocer por esta señal: todos los necios se conjuran contra él". ¿A qué me suena? Y es que si pudieran volar, las calles parecerían aeropuertos. VALE

3 comentarios:

Mada Leon dijo...

Casualidades de esta vida, este jueves y viernes pasado asistía a unas jornadas sobre San Juan de Avila en la UCLM,y en la primera conferencia que impartió D. Jerónimo Lopez Salazar, aludió en bastantes ocasiones a esta cita "En la boca de los necios esta la honra y la vida", así como otra cita que también menciono en algunas ocasiones: "la actividad preferida de los mediocres es dictar leyes y ordenanzas". Sobre estas dos frases y su clara relación con el mundo cofrade y político estaba yo articulando una entrada para el blog, pero me alegra que alguien mas sabio que yo en estos menesteres se haya adelantado.
Gran y sabia entrada amigo.
Saludos

Paco Turrillo dijo...

Estimado amigo Magdaleno. Tuviste la gran suerte de presenciar otra de esas lecciones magistrales que don Jerónimo, a la sazón profesor y amigo del que susvribe, impartió la pasada mañana del jueves. Me comentó Mar la citada frase y tanto me gustó que me apeteció hacer una entrada con esta temática, efectivamente unida a lo cofrade y politico, amen de otros ámbitos de la realidad que nos circunda.
Quedo agradecido por tus cariñosas y sentidas palabras a la postre inmerecidas, máxime cuando leer las entradas de tu blog iluminan el conocimiento y se paladean con gusto las palabras y poesías que ellas contienen.
Un fuerte abrazo,

jesus torres dijo...

Yo añado una cita más manchega y de andar por casa. Es del padre de un gran amigo (q.e.p.d): "Hijo mío... tocamos a tonto y medio por habitante".