viernes, 9 de agosto de 2013

Hallarás una ciudad dormida


Vísperas de San Lorenzo. La Señora del Prado tomará el petate, recogerá su Camarín, lavará y vestirá a su Niño de Fiesta y sin más bajará las escalinatas de casa para sentarse a los pies del altar. Y a partir de esta tarde saldrá a tomar el fresco con sus vecinas, con la Juana, con la Amparo, con la Eusebia, con la Mari. Y se contarán sus cosas. Y se contarán sus penas, sus alegrías y sus disgutos. Y se enterará de primera mano que su pueblo se halla dormido, que han pasado tantas cosas este año que se echa a llorar. Que su parterre ha sido cambiado por una plaza adoquinada, y a pesar de que ha quedado bonita y limpia, ha perdido la nostalgia de lo rancio. Cosas del progreso de las que tanto sabe este pueblo dormido.


Y en esos ratos de tertulia con sus vecinas, mientras el Niño anda jugando con la Carmela, con la Paula, con la Cayetana, con el Luisete, se enterará de que hace unos días se lio una gorda con el tema de las Cofradías y se disgustará, pero ya pondrá Ella su mano, como en todas las cosas de sus vecinos, para que todo vuelva a su cauce. Cosas de las cofradías de una ciudad dormida.


Pero como las tardes del estío manchego son largas y la noches frescas, la tertulia sigue y sigue y la Señora Prado se entera por sus vecinas, que sus hijos están en paro y que muchos se han tenido que ir de esta bendita tierra, porque la ciudad dormida da la espalda a sus hijos y que muchas familias no tienen ni para llegar a fin de mes. Y que los políticos no mejoran la situación sino que recortan los presupuestos y bajan los sueldos. Ya entiende la Señora Prado, por qué la Señora Dolores, la vecina de la casa de enfrente, se pasa todo el año llorando. Cosas de la historia de esta ciudad dormida.

Y al término de la plática, las vecinas recogerán sus hatos y se marcharán a casa hasta el día siguiente que vengan a verla, como así se lo enseñaron sus madres, sus abuelas y como así se lo han dejado enseñado a sus hijas. Mujeres manchegas que son las que despiertan a esta ciudad dormida de su letargo de siglos.

2 comentarios:

Perchelero dijo...

Hermosamente manchego, dulce tratado de la actualidad de hogaño, que como no podía ser de otra manera emana de un culipardo de los de lanza en astilleros...Hermoso y contado con la sencillez de lo que se trata, sin mas, como debemos ser todos, simples, llanos, limpios y de palabra fácil y clara... Mi mas sincera enhorabuena señor Francisco y deleitanos mas a menudo con estas perlas...

Paco Turrillo dijo...

Señor Magdaleno, gracias por tus palabras, pero es que hasta que han vuelto las musas....estaban de vacaciones.
Un fuerte abrazo y felices ferias y fiestas.