miércoles, 26 de junio de 2013

Siempre estarás con nosotros

 Desde el principio de mi llegada hicimos un viaje juntos, compartiendo los grandes momentos vividos en años donde no todo nos fue de cara, a veces rabia, a veces, muchas veces ilusión en grandes proyectos, belenes, cruces de mayo, traslados..., otros que nunca llegaron a realizarse y otros que algún día verán la luz.
Desde el primer beso estampado en el libro de reglas, donde tu plasmaras la eterna figura de las Penas de Ntro. Señor, fuimos caminando sobre el monte de iris morados a la sombra del Padre.
pero hoy, solo queda el recuerdo, lo que fue y quedó para siempre, porque hoy sobran las palabras y he tirado de archivo fotográfico, para que en nombre de todos, pueda decir que "Siempre estarás con nosotros" en una "Presidencia Eterna" que como dijera Alejandro Simón en su pregón habrán salido a tu encuentro nazarenos de luz a recibirte para abrirte las puertas del cielo, tus hermanos de las Penas, para nada nos sentimos celosos de que te fueras con la túnica del silencio, tu primera hermandad, sabiendo que ibas arropado con la bandera de paso de nuestra corporación, que fue la última y se instaló en tu vida como la primera., cuando veáis las estampas, pues ya son parte del pasado, recordar los buenos momentos, que fueron muchos y cuando contempléis la última, no es casualidad, Ntro. Señor de las Penas, aparece de espaldas a nosotros, para mirar de frente a Don Francisco, como imagino que lo habrá recibido a las Puertas del Cielo.
















D.e.p.

3 comentarios:

Carlos Lillo dijo...

Me ruedan dos lágrimas por el alma al leer esta entrada y ver las fotos.
Hasta siempre, Don Francisco. Un placer haberle conocido y compartir ratos con usted.
Un abrazo eterno: Pol.

Begoña S.R. dijo...

Un fuerte abrazo a toda la familia.
Descanse en Paz.

Jose Antonio Delgado y Oviedo dijo...

Hombre bonachón,activo y amigo de sus amigos. A donde vayas sembraras la cordura y la armonía del saber estar. Nunca conocí una persona tan grata como tú y de tan valiosa talla. Todos hemos de agradecer lo que nos enseñaste y de aquellos buenos ratos que tú nos supiste dar. Paco te echaré mucho de menos y te llevaré siempre en mi corazón lugar privilegiado para personas de tu calibre. Descansa en Paz y que Nuestro Señor de las Penas te tenga en la gloría como tú solo mereces. un abrazo muy fuerte para todos los tuyos en estos momentos tan malos.