miércoles, 19 de diciembre de 2012

Doce años sin Carlos Cano


 Justamente un día como hoy, pero de hace doce años, nos dejaba el cantautor y poeta andaluz, Carlos Cano de un aneurisma conorario. Carlos Cano recuperó estilos tradicionales andaluces relativamente olvidados como el trovo popular, y muy especialmente la copla andaluza, la que recuperó para contemporaneizarla y la llevó a la gente joven de una manera más dinámica.

Su versatilidad como compositor, capaz de escribir cuecas, tangos, boleros, rumbas, sambas, nanas, coplas, murgascarnavaleras o temas intimistas acompañado por tan sólo su voz y su guitarra o por una orquesta, unida a la calidad y emotividad de sus textos, hacen de Cano un personaje destacado dentro del panorama musical español. Entre sus temas más conocidos caben destacar Verde, blanca y verde, María la Portuguesa, La murga de los currelantes, Tango de las madres locas, Que desespero, Habaneras de Cádiz, Un vaso de té verde o La metamorfosis.
Carlos Cano nació en Granada el 28 de enero de 1946. En su juventud, como tantos miles de andaluces, emigró a Suiza y Alemania buscando trabajo, experiencia que le marcaría profundamente y que se vería reflejada en su obra posterior en temas como La miseria o El Salustiano, donde reflejó la pobreza y la tristeza por tener que abandonar su tierra para cambiarla por los grises paisajes industriales del norte de Europa, más favorecidos económicamente.
En 1969, junto con Juan de Loxa, Enrique Moratalla y Antonio Mata, crea el Manifiesto Canción del Sur y comienza a cantar en la Universidad de Granada, acompañado por su guitarra y su característica voz trémula, que se convertiría en una de sus señas de identidad.  Su primera época, la de la Transición Española, es marcadamente política y sus canciones se unen a la reivindicación general de una España democrática y al resurgimiento de la identidad andaluza, “ser andaluz es la forma que tengo de ser persona”, como el mismo decía.



De esta época es el tema Verde, blanca y verde, tema considerado como el himno no oficial de Andalucía y que hace referencia a los colores de la bandera andaluza. A finales de 1975, Carlos Cano abandona el colectivo "Canción del Sur", por discrepancias con el resto de los miembros, principalmente con Juan de Loxa. Carlos era el único miembro profesional del grupo, mientras él salía de Granada ampliando su horizonte, el resto no.
En los años ochenta gira hacia el intimismo, sobre el que pivotan discos como Si estuvieran abiertas todas las puertas, De la luna y el sol o A través del olvido, y amplía su estilo incluyendo tangos, boleros o rumbas a la vez que crea composiciones musicalmente muy cuidadas, como El rey Al-Mutamid le dice adiós a Sevilla, de influencia árabe y cuya letra está tomada de los propios versos de Al-Mutamid, el rey poeta de Sevilla.



Con Cuaderno de coplas y Quédate con la copla reivindica el valor de la copla como canción popular andaluza, tras un uso por parte del franquismo que le había supuesto el desprecio de la modernidad. Cano fue el primer artífice de esta reivindicación, continuada posteriormente por artistas como Martirio o Pasión Vega que conseguirían colocar a este estilo dentro de la modernidad. Como cantó Carlos Cano en la canción "Proclamación de la copla", con letra de Antonio Burgos: "No es ni canción ni española, es copla y andaluza".
En 1998 musica los poemas de Diván del Tamarit, de Federico García Lorca, autor con cuya poesía ya había trabajado anteriormente, para lo que cuenta con la colaboración de Leo Brouwer, la Orquesta Filarmónica de Londres, Curro Romero, el Orfeón Donostiarra, Paco Ibáñez, Santiago Auserón y Marina Rossell.
Tras cinco años de reconocimientos y una producción importante consigue con sus dos últimos discos llevar a la copla andaluza musicalmente a la perfección y dejar grabado una serie de conciertos con el pianista Benjamín Torrijo para la elaboración de su tercer disco en directo, con una selección de sus mejores canciones. En el año 2000 se reproduce el aneurisma en el asiento de un avión que lo trasladaba a Madrid. Una diputada detectó la gravedad de Carlos Cano y una ambulancia le trasladaría al Hospital Universitario de San Cecilio, el Hospital Clínico de Granada, siendo ingresado e intervenido durante más de 7 horas y, tras una tensa espera de tres semanas, fallece el 19 de diciembre en su ciudad natal.
En 2001 es nombrado a título póstumo Hijo Predilecto de Andalucía y se publica Que naveguen los sueños, un disco de duetos con diversos artistas que interpretan sus grandes éxitos.

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