martes, 6 de noviembre de 2012

Interesante grabado


Navegando por la red de redes, donde existe de todo, me he encontrado con este interesante grabado de 1845 del Convento de Carmelitas Descalzos que se levantaba extramuros de la ciudad. Interesante visión de este magnífico edificio que fue pasto de la pala y del mal entendido progreso urbanístico de Ciudad Real.


Este convento se levantaba por tanto,  donde actualmente se encuentra el Antiguo Hospital Provincial de Ciudad Real, como se puede comprobar en la imagen anterior. Este Convento fue levantado a expensas de don Antonio de Galiana y Bermúdez, quien fundó un mayorazgo para su sobrina, con la condición de que si no tenía sucesión fundase un convento de descalzos del Carmen. La iglesia se levantó en 1619, prosiguiéndose después la edificación del convento extramuros de la ciudad. Los carmelitas permanecieron allí hasta el año 1821 en que fue abandonado. Posteriormente en 1835 fue desamortizado, siendo posteriormente utilizado para hospital municipal. Se declaró hospital provincial en 1857, por lo que poco tiempo después se derribó el Convento para edificar el nuevo hospital por la Diputación. Allí se estableció en él un manicomio provincial y después el de infecciosos, pero la iglesia del Convento se mantuvo hasta el pasado siglo que se levantó el actual edificio.
 

Contaba aquella iglesia con una imagen de un Ecce Homo perteneciente posiblemente a alguna Cofradía. Si bien hay que destacar su parecido con la iglesia que aún se conserva, pero podemos apreciar que ésta era de mayores dimensiones y constaba de tres naves con un crucero más desarrollado en planta, cubriéndose éste así mismo con una especie de cimborrio cuadriforme a modo de linterna.

La fachada se sitúa evidentemente en el modelo de fachada barroca postridentina, que pusiera de moda el carmelita descalzo fray Alberto de la Madre de Dios en el Monasterio de la Encarnación de Madrid en 1610. Dicho arquitecto desarrolló este modelo en los conventos de Salamanca, Uceda, Lerma, Burgos, Alcalá de Henares, Huete, Cuenca, Caravaca, Toro, Viso del Marqués, Valdemoro, Ocaña, Guadalajara, no siendo de extrañar que el de Ciudad Real también fuera obra suya.


De este modo esta tipología de facahada esta definida por tres cuerpos superpuestos y claramente diferenciados. El primero sería la entrada y la triple puerta, tomada de los conventos trinitarios, tiene la simbología de la Santísima Trinidad, Dogma tan defendido en Trento. Se alza un segundo cuerpo en el que aparece una hornacina central donde se ubica el Santo o Virgen a cuya advocación está dedicado el templo. El tercer cuerpo es definido por una ventana adintelada central con el fin de iluminar el coro alto y la nave longitudinal del templo. Se cierra todo el conjunto con un frontón triangular en cuy centro se sitúa un círculo. Es esta una simbología también trinitaria, en el que se simboliza la eternidad (círculo) que emana de la Trinidad (triángulo).


Este modelo de fachada fue también asumido por mercedarios, trinitarios, agustinos....

Iglesia del Convento de la Merced de Ciudad Real

Iglesia del Convento de los Trinitarios de Infantes

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