lunes, 3 de septiembre de 2012

Muy Ilustre, Venerable y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Stmo. Cristo de la Expiración, Primitivo de las Aguas, María Stma. de la Esperanza Coronada y Santa Ángela de la Cruz


 Representa el momento en el que Cristo expira en la Cruz.


Los primeros datos que se tienen de esta talla, datan de 1663, perteneciendo a la Ilustre Hermandad de Mareantes, bajo la advocación de Cristo de las Aguas en los siglos XVII y XVIII.


Está realizada en madera de cedro policromada, tiene una altura de 1,76 metros. Presenta mirada al cielo, cabeza ligeramente inclinada hacia la derecha, brazos colgantes del travesaño y palmas de las manos semiextendidas.
El sudario, es del tipo denominado cordífero, anudado al lado derecho, dejando al descubierto el muslo de ese lado.
Lleva en la cabeza, corona de espina naturales y potencias en plata de ley dorada.
Está cogido a la Cruz por tres clavos, siendo ésta de tipo arbóreo y cilíndrica. La Cruz está realizada en pino de flandes.

El historiador ilustrado Juan Pedro Velázquez Gaztelu, escribe en 1758 "Venérase en él (refiriéndose al altar mayor de la iglesia de San Nicolás de Bari), la milagrosa imagen de Cristo Nuestro Señor Crucificado, a quién ha acudido la devoción y confianza pública de este Pueblo en muchas ocasiones de sequedad, obteniendo de su Original copiosas lluvias, por cuyo motivo se le denomina Santo Cristo de las Aguas..."

Está catalogada como monumento histórico-artístico nacional desde 1926 y, junto a la imagen del Stmo. Cristo de la Vera-Cruz de esta localidad, como una de las 100 mejores tallas de España, ("Historia del Arte Cristiano", tomo de la Pasión de Cristo; obra de Ramón Carrión Aznar, publicada en 1950 por la Biblioteca de Autores Cristianos).
La imagen del Stmo. Cristo de la Expiración fue restaurada en Sevilla, en 1.985, en los talleres del profesor D. Juan Manuel Miñarro López.



La imagen de María Santísima de la Esperanza es obra del valenciano Pío Mollar del año 1927. La Junta de Gobierno envió al escultor una postal de la Virgen del Rosario de Monte-Sión para que le sirviese de modelo.

Está realizada en madera de mélix con una altura de 1,30 metros. Es una imagen de candelero para vestir.
Presenta la cabeza inclinada hacia el lado derecho, mirada baja, ojos de cristal y pestañas postizas. Lleva cuatro lágrimas de cristal, dos en cada mejilla. Boca entreabierta, dientes superiores tallados y las manos extendidas.

Su precio de ejecución fue de cuatrocientas treinta pesetas, más siete de gastos de embalaje, cantidad que fue reunida por suscripción popular.



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