martes, 8 de mayo de 2012

Estoy indignado


Llevo varios días más quemado que la moto de un hippie: la situación de España, las mentiras del gobierno qe os malgolbierna, del recochineo de países como Argentina y Bolivia y que ninguna potencia nos apoye (vaya si se lo hubieran hechoa a ZP...) recortes por todos lados, más miseria, más paro y chorizos, hasta en la Casa Real....No obstante el colmo de los colmos llegó ayer cuando asisto, impasible el ademán, al apaño en las elecciones de cierta Hermandad, de las cuales ya os contaré y ¡Madre de Dios!  la subasta del Edificio de la Ferroviaria que en un principio iba a ser Museo de la Semana Santa. Así que, entre unas cosas y otras, servidor de ustedes, sigue subsistiendo en un mundo cofrade cada vez más lejano e irreconocible.

Vamos a analizar lo último porque es lo más hiriente. Mire usted, conociendo el patrimonio de la Semana Santa de Ciudad Real, que hagan un museo, a mi lo mismo me dá. Sinceramente creo que lo del Museo no es más que otra operación ególatra de nuestros políticos que intentan acallar a los "pobrecitos locos de los pasos". Tengamos mejor o peor patrimonio, que se haga un mejor o peor museo no es cosa de las Cofradías, es cosa de NUESTROS POLÍTICOS. Si la señora alcaldesa apuesta por la Semana Santa, debe demostrarlo, no sólo con visitas ridículas a los templos o portando un Cristo de manera poco piadosa, y teatral. Si la señora alcaldesa se pone la mantilla y quiere salir en la foto, que la pague.


No obstante, también las Cofradías de Ciudad Real tenemos la culpa. Antes de la Cuaresma y tras dos largos e infructuosos plenos de la Asociación de Cofradías se decidió adopta una postura seria con los políticos. Pero, ¡ahí de tí, ahí de mí!. Cuando lo analizamos en petit comité, nos entró la cagalitis. Donde dijimos digo, dijimos Diego y tras más que peregrinas explicaciones decidimos no hacer nada y dejarlo como estaba, sólo por el vil metal, por las migajas que nos dan para poder pagar las flores y la musiquilla a los santos. Algún preclaro Hermano Mayor decía:"cuando la alcaldesa hable en la presentación del cartel, le damos la espalda", olvidándose a qué institución representa y claro, la educación. Muchos de esos que se negaban a invitar nuestra ínclita alcaldesa-presidenta del Concejo al pregón y a cualquier otro acto, cuando la veían en las procesiones, se les hacía "el culo pepsi-cola". Sí , así de claro. Para muestra un botón: darle dos rosas, valga la redundancia al paso del Paso.... ¿qué fue de lo que se dijo días antes?, ¿donde ha quedado la valentía de los hombres?...

Indignación sentí cuando, después de que la Presidenta de Castilla-La Mancha no estuviera por la labor de darnos la subvención de la Junta, se le invite a presidir la procesión oficial del Santo Entierro. ¿En qué mundo vivimos? ¿Debemos convertirnos en simples serviles para recibir cuatro duros de mierda?...¿y la integridad y la honestidad de lo que representamos?


Ahora un mes después de la Semana Santa la amiga Cospe y su caterva deciden subastar dos edificios, atentando con ello a nuestra historia, a nuestro patrimonio y nuestra dignidad como ciudadrealeños. A ella que más le da si ni siquiera es de La Mancha, este es el pueblo del gran enemigo derrotado, y como ni va a salir en la foto y se va a llenar las arcas, pues que lo tiren, ¡qué más dará!. Por eso decía al principio, da igual que sea o no museo de Semana Santa. Esos edificios hay que mantenerlos con el erario público. Que esto es de todos y entre todos debemos mantenerlo y cuidarlo para legarlo a nuestra futuras generaciones. Que no nos tengamos que contentar recordando lo que había a la entrada del parque (porque nos harán un macro edificio de quince plantas, en un lugar privilegiado de la ciudad) o esto:


Como conclusión a todo lo expuesto anteriormente:

1.- Que luchemos con todas nuestras armas: internet, prensa, manifestaciones por mantener nuestro patrimonio y nuestra historia.
2.- Que las Cofradías se olviden de los politicos. Que nos dediquemos a lo nuestro y si no hay subvenciones, con el trabajo de todos (UTOPIA MÁS ABSOLUTA) iremos saliendo adelante como podamos. El que no quiera estar en las cofradías así, sobran y los egos y las medallas se los dejen para su casa y dejen a las cofradias en manos de cofrades que trabaje los 365 días del año. Asi no nos harán falta las dichosas subvenciones, el servilismo y el peloteo asqueroso con los políticos.


Por cierto, aún no han pagado los premios del Concurso de Belenes de 2010, y eso no es una subvención. Que se dejen de visitar cruces de mayos y repito, si quieren salir en la foto, que la paguen.

4 comentarios:

Fran dijo...

Me quito el sombrero y felicito a mi amigo Francisco Turrillo Moraga y, además, me uno a sus peticiones y a su profunda indignación. A los que nos duele Ciudad Real nos escandaliza la situación. Ahora vendrán a atacarnos los fanatizados políticos y los cofrades de papel. Pero esto solo es la verdad más indiscutible.

Begoña S.R. dijo...

Lo primero de todo mi felicitación por tu valentía, por expresar siempre tu opinión clara y firme, sin condicionamientos ni ataduras.
Y después de ésto, decir que nos gusta demasiado salir en la foto junto a la alcaldesa-presidenta, eso da mucha categoría a nuestra S Santa ¿no? pues entonces...tenemos lo que merecemos.
¡Una verdadera pena!

jesus torres dijo...

Coño Paco, no puedo estar más de acuerdo contigo. No soy consciente de la cantidad de dinero que supone una de esas subvenciones. Probablemente será suficiente para garantizar la subsistencia de las hermandades que se tocan el níspero todo el año, pero estoy convencido de que las "currantes" no lo necesitamos. Nos ahorraríamos mucho dinero en rodilleras, desde luego.
A mí también me parece vergonzoso y está claro que cuanta menos relación tengan las cofradías con la política, mejor. Aunque alguno que yo me sé, se quedaría sin trabajo ¿no?
Un fuerte abrazo y sigue escribiendo así de bien. Nos vemos en la Pandorga (D.m).

Paco Turrillo dijo...

Pues sí amigo Jesús, como decían en Casablanca: "nos quedará la Pandorga".

Un fuerte abrazo, cuidate y vente pronto para casa.