jueves, 1 de marzo de 2012

Os imagináis ... si no hubiera estrenos.



Os imagináis si no hubiera este año estrenos en las hermandades,




¿sería un acto de responsabilidad ante la crisis que está asolando nuestro país o por el contrario seriamos tan irresponsables de no mover el poco dinero, todo hay que decirlo, que poseen nuestras corporaciones una vez hayan cumplido con la Caridad establecida en nuestros Estatutos?.




¿Os imagináis que sería de los talleres de bordados que a tantas madres de familia les dan trabajo?; cuando vemos a una dolorosa, yo no veo el brillo de su oro, sino el brillo de las cervicales que han sufrido día a día y los callos de unas manos primorosas que han podido llevar algo de dinero a casa para ayudar a la economía familiar que tiene tres miembros en paro, algún hijo estudiando y todo viene corto




¿Os imagináis, los talleres de orfebrería que dan trabajo por ejemplo en la localidad vecina a 25 mozos?, entre jóvenes padres de familia, con hijos en edad escolar, con proyectos de boda para formar una familia, con tantas y tantas ilusiones de tener un trabajo digno y dar gracias a Dios por ello.




Os imagináis los talleres de madera, con sus carpinteros, doradores ect, que aumentarían más si cabe, la cifra del paro




Os imagináis las florerías y floristas, que aunque pensemos que se forran en estos días que vemos los pasos (que no carrozas, esas ya salieron en carnaval, aunque a destiempo) cuajaditos de claveles y lirios, no hacen con esto, nada más que cobrar esas nóminas que un buen amigo me decía que no habían cobrado desde el año pasado, pero que seguían al frente de su empresa por si se podían poner al día y no tener que cerrar su negocio.




Os imagináis los artesanos de la cera, que elaboran los cirios que alumbrarán la pasión de nuestro Señor y el dolor de nuestra Madre. ¿no lloraría más la Virgen sin cera, de pensar que aquella nave del polígono que facturaba a tantas cofradías se ha ido al garete porque hemos dejado de prender esa llama?




Y la música ¿Qué sería de los músicos? Sí ,esos que cada noche, cuando acaban su trabajo, aparte de verse realizados en una actividad que cierto es que les gusta, marchan a un descampado a ensayar sus marchas, para después de la semana grande poder tener un extra para pagar la hipoteca, la letra del coche, del joven que ya se hizo mayor, hacerle un regalo a su novia, para no sacrificar la economía de sus padres, que poco a poco se está haciendo cuesta arriba… nadie habla del frío, ni de sus labios, ni del cansancio…



Y tantos y tantos otros, mujeres, hombres, jóvenes ,que gracias a la Semana Santa, han encontrado un sencillo, pero digno modo de vida, pues no olvidemos que esta vida, es una cadena, y que unos necesitamos de otros y entre todos viviremos, más y mejor, más porque daremos sentido a nuestra fe, por medio de los símbolos y mejor, porque el dinero de las hermandades no es para tenerlo guardado, y una vez correspondido con la caridad, que cierto es que no debemos descuidarla no hay mayor caridad que mantener trabajo para muchos, porque sin estos, cuanta gente engrosaría las fatídicas listas del inem, que creo que a estas alturas, ya son suficientes.




Por tanto, cuando hablemos, hagámoslo desde el conocimiento, desde el respeto de las personas a las cuales no deberíamos propiciar hundir desde una pluma psicológica, detrás de todo esto, hay mucho más, hay gente grande, sincera, trabajadora que cree en Dios, aunque algunos lo juzguen y lo pongan en duda y que día a día miran al cielo para pedirle a la Stma. Virgen, conocedora de todas nuestras necesidades que no nos falte este humilde trabajo que da sentido a nuestra vida como persona y como cristiano.




Porque la crisis no la podemos evitar, pero tampoco debemos animar a que se haga más grande, los cofrades no somos tan malos por estrenar si con ello contribuimos a que muchas familias mantengan algo de sustento en casa, aunque parece que todo aquello que hacemos o decimos quiere ser utilizado en nuestra contra y el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.
Y si alguien cree que en esta mi primera reflexión personal de esta cuaresma estoy equivocado, que me juzgue y me condene cuando encienda un cirio nuevo, principal testigo de la luz de Cristo, testigo de mi fe.

6 comentarios:

Paco Turrillo dijo...

Amigo Juan Carlos. Ahí quedó.

Me gustaría a mí ver si esa pobre gente no pudiera pagar un alquiler de algún inmueble propiedad de la calle Caballeros...
Sembrado está usted señor Vela.
Gracias por esta reflexión ajena a toda demagogia que se suele utilizar en cartas repetitivasy hueras de Humanidad.

Miguel dijo...

Menuda lección... IMPRESIONANTE, CARGADO DE RAZÓN, CON ARGUMENTOS IRREFUTABLES, y viniendo de una persona íntegra: ¿aún hay alguien que pueda rebatirlo que dices?...

Perchelero dijo...

Esto que usted dice, señor Juan Carlos, es la pura, dura, y sangrante realidad, escribir en una carta todo lo que debería de ser la vida es si me apuras hasta fácil, pero que le digan a nuestro paisano, amigo y orfebre "Monchi", después de haber sufrido no hace mucho un incendio que prácticamente arrasó su negocio, que este año nadie le va a encargar nada porque así se manda desde arriba, no solo nos cargamos una tradición o un trabajo de artesanía, es la vida, los sueños y el vivir día a día de muchas familias y por ende todo lo que las rodea, lo que hacemos es poner al pie del abismo lo que precisamente esa carta nos indica, falta de valores, no creencia en la familia...etc...etc. Porque nada hay peor que perder la autoestima por culpa de la lacra del paro, la exclusión social...
Enhorabuena.

La_Crivi dijo...

Cada día alucino más... Me han contado algo, pero no doy crédito. Es muy fácil el desgastado tópico. Las cosas no se pueden decir más claras, Juan Carlos. A veces parece que no se ve más allá de nosotros mismos, pero son muchas, muchísimas, las familias que "viven de la semana santa"
¿Tan difícil es de entender?

Siempre al cielo con El dijo...

AMEN


no se puede decir mejor, y argumentar mejor.

lετïсïα dijo...

Más razón que un santo, Juan Carlos. La solución de la crisis no está en medidas que frenarán el consumo. No está en ayudar a los pobres a costa de crear nuevos pobres... como todo en esta vida, tiene que haber un justo equilibrio de las cosas, está claro...