Hace ya cerca de un mes que nuestro amigo y hermano en Cristo, don Luis Fernando Ramírez Mata, terminó su última escultura. Se trata de la Virgen del Espino, bella Dolorosa de propiedad particular para una finca de Membrilla. La Virgen del Espino, es así mismo, la patrona de esta localidad manchega.
Luisfer ha recreado un dolorosa mayor, llena de dolor, con los ojos hinchados y enrojecidos por el llanto. Obra personalísima a mi modo de ver y con una policromía muy particular, muy naturalizada.
Si no me corrige el escultor y "como donde hay confianza dá asco", me atrevería a afirmar que nuestro amigo ha tenido muy clara una inspiración muy cercana a él. Devoto como es de la Dolorosa Servita de Sevilla, la inspiración de esta dolorosa viene allende San Marcos. El maestro Montes de Oca, estaría orgulloso de tí, Luisfer. Por mi parte, ya lo sabes, enhorabuena.







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