lunes, 10 de octubre de 2011

Hoy es Santo Tomás de Villanueva


Imagino que el personal del Incensario no se mosqueará por haber cogido esta fotografía. Hoy celebramos a un santo manchego, nacido en Fuenllana y criado en Infantes. Ingresó en la Orden de los Agustinos de Salamanca en 1516 y en 1518 fue ordenado sacerdote; en esta orden ocupó los cargos de prior conventual, visitador general y prior provincial de Andalucía y Castilla. También fue profesor de la universidad y consejero y confesor de Carlos I de España.
Gozó de gran fama por su gran austeridad personal (llegó a vender el jergón donde dormía para dar el dinero a los pobres) y por su ejercicio continuo e infatigable de la caridad, especialmente con los huérfanos, con las doncellas pobres y sin dote y con los enfermos. Poseía, sin embargo, una concepción inteligente de la piedad, de forma que, aunque era muy limosnero, procuraba solucionar definitiva y estructuralmente la pobreza mediante la redención activa de la misma, dando trabajo a los pobres, y así hacía fructificar sus limosnas; al respecto escribió:
«La limosna no sólo es dar, sino sacar de la necesidad al que la padece y librarla de ella cuando fuere posible».
En 1533 envió como Provincial a los primeros padres agustinos que llegaron a México. Empezó a tener éxtasis místicos en misa o cuando rezaba los salmos.Aunque Carlos I le ofreció el cargo de arzobispo de Granada, él nunca lo aceptó; se cuenta que llegó a Arzobispo de Valencia el 10 de octubre de 1544 por error de un escribano, pero siguió negándose hasta que se lo ordenó su superior en la Orden. Allí, ayudado por su obispo auxiliar Juan Segriá, puso orden en una diócesis que hacía un siglo que no tenía gobierno pastoral directo. Organizó un colegio especial para los moriscos conversos y organizó en especial un plan eficaz de asistencia y auxilio social y de caridad. 


Compuso bellos sermones, entre los que destaca Sermón del amor de Dios, una de las grandes manifestaciones de la oratoria sagrada del XVI. Tuvo, en efecto, una gran fama de predicador, en un estilo sobrio y sencillo. Carlos I, al oírle predicar, exclamó: «Este Monseñor conmueve hasta las piedras», y provocaba sonoras conversiones. 
Falleció por una angina de pecho en 1555 a los sesenta y seis años y enterrado en la Catedral de la capital del Turia.

Fue canonizado el 1 de noviembre de 1658, siendo uno de los tres santos, todos españoles, canonizados durante el pontificado del papa Alejandro VII.  La Universidad de Alcalá de Henares le dedicó el primer patio del Colegio Mayor de San Ildefonso, al haber formado parte de la primera promoción de la Universidad, y ser el primer Santo salido de las aulas complutenses.
 
Es Patrón de la Diócesis de Ciudad Real y cómo no, nuestra Agrupación hoy está de santo. Felicidades a todos los miembros de la banda.

2 comentarios:

Miguel dijo...

Sabes que mosqueo nada, todo lo contrario, un honor. Un abrazo Sr. D. Francisco!

Paco Turrillo dijo...

Muchas gracias caballero, Dios se lo pague.