jueves, 4 de agosto de 2011

Semana Santa esperada



y cuando la luna se llene en la eterna primavera,
de nuestra Semana Santa esperada
como rosa blanca fecunda, ilumine nuestras calles
al compás de nuestros pasos, de Jesús que carga con su pena
y su Madre que le sigue mientras tanto
con lágrimas de emoción por la Resurrección que espera
por la vida que nace a la luz de primavera, que amanece un ciclo,
una etapa nueva, resuenen tambores y oigamos cornetas
que anuncien tu llegada en la semana esperada
como luz de palio blanco meciéndote en los brazos
de una madre que te espera y de un padre que te añora.
Misericordia, baluarte de mis Penas que confio en vos tanto
os ofrezco mi tesoro y que un buen día camine a vuestro lado.

2 comentarios:

Miguel dijo...

Preciosa entrada Juan Carlos ;)

Paco Turrillo dijo...

Y tan preciosa. Enhorabuena padrazo. Ya te lo dije en la Pandorga: eres un valiente.
Un fuerte abrazo y dale otro muy grande a Ana.