viernes, 12 de agosto de 2011

Proyecto de bandera para Castilla-La Mancha


Cuando se estructuró el tema de las Autonomías en España surgieron varios problemas con diversas regiones y provincias. Así mismo, desde la llegada de la Democracia, en España mandan los Nacionalismos y estos obligaron a que Castilla fuera disuelta en varias Comunidades, carentes la mayoría de tradición histórica y cultural, pues una gran Comunidad como Castilla hubiera limitado muchísimo las atribuciones que vascos y catalanes tienen actualmente. 
Cabe señalar la aparición de regiones como Cantabria, conocida como la Castilla del Mar o La Rioja, cuna del idioma castellano que son plenamente castellanas y que fueron segregadas para que los vascos no tuvieran demasiadas fronteras con Castilla. También surgió  la Comunidad de Madrid, pues los madrileños se negaban a tirar del carro de una región deprimida como era Castilla La Nueva.
Aparece por tanto, como decía anteriormente, el problema de la región castellanonova. Por imperativo legal, las provincias que formaran parte de cada comunidad autónoma debían mantener la demarcación provincial de 1833, por lo que la ruptura provincial se hacía imposible, de ahí que Albacete, por entero entrara a formar parte de Castilla La Nueva, pues Murcia solo quería quedarse con la zona húmeda de la citada provincia. Al unirle a esa provincia más lazos culturales con La Mancha, la Diputación Provincial de Albacete aprobó su entrada  en el nuevo entramado castellano-manchego.
Este es el pastiche de Comunidad en la que vivimos, donde los ciudadanos de Guadalajara no comparten el término de Castilla-La Mancha, pues con razón ellos se sienten plenamente castellanos. Esta mezcla complicada de digerir provoca ciertos enfrentamientos, más románticos que de otra índole entre castellanistas y manchegos. No obstante, el sentimiento de Región manchega que ocupa por entero a Ciudad Real y Albacete y gran parte de Toledo y Cuenca va pidiendo una nueva definición autonómica. Pero como no se podrá romper en años sucesivos el invneto de esta Comunidad para crear la Región Manchega, aquí os aporto un proyecto de badera y escudo que nos represente a los manchegos.



Como se puede comprobar se mantiene la misma estructura. El primer cuartel se mantiene de la misma manera y representa a las tierras castellanas de la Comunidad. La modificación se puede apreciar en el segundo cuartel, donde se mantiene el color blanco que representa los hábitos de los caballeros de las Órdenes Militares. Y es que La Mancha, tras ser conquistada por la Corona de Castilla, fue repoblada por las Órdenes de Calatrava, Santiago y el Hospital de Jerusalén (San Juan), pues no había tanto castellano libre para repoblar esta ingente cantidad de tierra. Por ese motivo estas tierras fueron repartidas a las Órdenes para su vigilancia y repoblación, siendo los señores del terruño. Por tanto, creo que es de ley, que en la heráldica autonómica aparezcan estos elementos  tan representativos de nuestros pueblos. No hay más que ir a la nomenclatura y heráldica de multitud de pueblos (Calzada de Calatrava, Horcajo de Santiago, Arenas de San Juan...). Observad el siguiente mapa y podréis comprobar la distribución de los territorios de las Órdenes Militares en la actual Comunidad de Castilla-La Mancha.



Aunque no es más que una idea, sería interesante mandar un dossier a la Junta para que fuera estudiado, ¿no?... Todo se andará.


2 comentarios:

Miguel dijo...

Viva La Mancha Paco!!

Fran dijo...

Muy interesante Paco pero el problema es otro y radica en la estrucutra del estado. España es una nación de siglos y mantiene una estructura ineficiente para organizarse que se basa en estas comunidades autónomas que, al contrario de lo que se pretendía, alejan al ciudadano de una democracia real.
Está artificial máquina burocrática ha de ser superada por los propios españoles mediante la formación, la conciencia ciudadana y la educación política. Todas ellas se han lastrado mediante una legislación política paralizante, un entramado educativo ineficaz y unos poderosos agentes socializadores que justifican este ineficaz estado político.
Más allá de eso yo sigo abogando por una república presidencialista, unitaria, centralizada, eficaz, con gestión ajustada y que acerque las decisiones políticas al ciudadano. Francia o Suiza son ejemplos politicos a seguir para ello. Y superar, definitivamente, un estado politico embrionario, anquilosado y basado en estructuras de poder ineficaces y casi feudales.