domingo, 3 de abril de 2011

MAGNO PREGÓN, Y TAN MAGNO!

¡Enhorabuena Pregonero!, hasta el día de ayer te habías hecho un hueco en nuestra Semana Santa, pero desde hoy, has pasado a formar parte del patrimonio de nuestra ciudad, tu emoción, tu sentimiento, tus vivencias, has sabido expresarlas y trasmitirlas como nadie y es que dice un refrán que" la lengua habla de lo que siente el corazón. Ayer fue tu noche, ayer fue la noche de los cofrades de Ciudad Real, donde nos vimos representados como cofradías, costaleros, nazarenos, músicos, fotógrafos, bloggeros..., porque lo has vivido y así nos lo has pregonado, porque lo has trabajado y así nos has cautivado, porque sin lugar a dudas, nos has emocionado y en nombre de la plazuela y de la Cofradía de las Penas solo podemos decirte una cosa: ¡GRACIAS PREGONERO!, QUE EL SEÑOR DE LAS PENAS TE BENDIGA JUNTO CON TU FAMILIA Y ALGÚN DÍA RECOJAS LO QUE ESTÁS SEMBRANDO:¡ PASIÓN POR NUESTRA SEMANA SANTA! ¡GRACIAS PREGONERO!
El camino que nos lleve al cielo debe ser como el paso de la hermandad de las penas el Martes Santo por la noche.

Porque llegar al cielo y tocar la puerta debe ser lo mismo que sucede a las 21.30 de cada Martes Santo en el convento de las carmelitas

¡Que suerte tienes muñidor!

que todo el mundo te abre paso

que cuando te ven se hace el silencio.

¡Que suerte tienes que cuando llamas al portón!

Inicias el camino a la gloria.

inicias el andar peregrino y hermoso de los cirios rojos.

¡Que suerte tienes porque con tu esquila!

vas abriendo camino a una cofradía ejemplar


Y que suerte tienes tú, niño servidor que acompañas al muñidor en su camino.

y que suerte ser nazareno de color rojo de antifaz negro con capirote alto de fajín alto de pita.

Tengo la suerte de tener en casa una túnica de las penas.

De acompañar esa túnica desde su casa de siempre hasta el Carmelo

De compartir su ilusión por la hermandad, sus sentimientos, su sufrimiento al hacer su estación de penitencia.

Perdonarme hermanos de las penas que no me ponga una túnica.

Porque quiero ver vuestro paso por la calle, quiero sentir vuestra seriedad, vuestro olor a cofradía, quiero ir como un chiquillo esquina a esquina, sin perderme ninguna, quiero ver al muñidor, a los servidores, a los que portan las bocinas, quiero sentir un escalofrío cuando veo los ciriales, y quiero ver la sombra del Señor en las paredes de las casas.

Quiero que andéis muy despacio, para que nunca se acabe vuestro paso.


Hermanos de las Penas

yo pregonaré esta noche

que cada Martes Santo

vuestra hermandad nos ofrece

la estampa más verdadera que yo gozaré tras la muerte.

Cuando llegue ese momento

seguro que de aquí al cielo

me acompaña un muñidor,

me acompañan nazarenos

que van vestidos de rojo

y con capirotes negros

La música celestial

también saldrá de un convento,

un fagot, un clarinete

un oboe y el silencio

¡Ay hermanos de las Penas

vosotros sois un ejemplo!

Porque cada Martes santo

cuando en la calle os espero

encuentro a la cofradía

que imaginaba en mis sueños.

porque sois el paradigma

de ser serios nazarenos

de ser buenos capataces

de ser fieles costaleros

y de enseñar a este pueblo

como se anda el silencio

cuando un muñidor vestido

de azabache y terciopelo

llama a las puertas del cielo

de ese bendito convento

si el camino que me lleva

desde la tierra hasta el cielo

es tu andar de cofradía

cuando sales del carmelo.

no me da pena morirme

ni pena llegar a viejo

Solo te pido una cosa

Cuando empezemos a andar

desde la tierra hasta el cielo,

déjame elegir el sitio

que quiero ocupar en el cortejo.

No quiero llevar un cetro,

ni quiero ser nazareno

no quiero el libro de reglas

ni sentirme costalero.

déjame que suba al cielo

cargando con el madero

ocupando yo el lugar

que tiene tu cireneo.


Alejandro Simón Magno Pregón 2011

2 comentarios:

Paco Turrillo dijo...

Nunca,en diez y ocho años de vida de nuestra Cofradía, se dijeron versos tan bellos como los de anoche.
Gracias Alejandro.

TXINGURRY dijo...

No me deis las gracias a mi, porque los versos salen del corazón y si salen del corazón es porque se siente así.
Cada uno de vosotros inspira al pregonero y sobre todo Cristina que también sabe a que suena el silencio.
Estoy muy contento de que os haya gustado mi pregón.
Para eso lo escribí, para hermanos como vosotros.
Un abrazo. ALEJANDRO SIMON