sábado, 21 de agosto de 2010

Segunda de la Feria de la Virgen del Prado

Foto de Ernesto Naranjo. www.burladero.com

Ayer se celebró en la Plaza de Toros de nuestra capital la segunda corrida de toros de la Feria en honor a Nuestra Excelsa Patrona, la Virgen del Prado. Media entrada pues parece que la incomparecencia del lesionado Cayetano provocó que decepcionadas fans no acudieran por el coso manchego. Esta circunstancia fue muy de agradecer, pues los aficionados vamos a ver una corrida de toros y  no a escuchar la algarda quasi orgásmica de fans enloquedicas.


Parece ser que por circunstancias que desconzco, el reloj de la Plaza se atrasó diez minutos para dar tiempo a colocar y pintar los anillos del ruedo. Afirmo esto porque antesdeayer puse mi reloj en hora con el de la Plaza y nos sorprendimos de la casualidad, ¿o no lo fue tanto?





Cuando se va a los toros da gusto siempre encontrarse con amigos y la gente buena cofrade y aficionada a la Fiesta Nacional. Aquí os dejo unas instantáneas.










Bueno al lío. Con diez minutos de retraso se inició este segundo festejo del abono. Y como siempre hubo que esperar para que las Dulcineas de las Fiestas se dieran una vueltecita por el coso. Esta circunstancia, que para mí me resulta cateta y trasnochada provoca que el inicio de la corrida se alarge en demasía. En fin, ahí os dejo una fotillo con el espectáculo de tan bellas señoritas.



Así de este modo iniciaron el paseíllo los diestros Aníbal Ruíz, El Cid y Alejandro Talavante que estoquearon toros de la Palmosilla, de buena presencia, pero justitos de fuerza. Cabe destacar al cuarto de la tarde.



Del primer matador poco se puede decir, siendo lo más positivo que le tocó el mejor lote y lo desaprovechó, sencillamente porque no sabe lo que es el toreo. Este muchacho lleva ya catorce años de alternativa y aunque derrocha valor, necesita de algo más, ARTE Y OFICIO, que él desgraciadamente no posee. Torea deprisa, sin pausas, sin dejar respirar al animal. Se colocaba mal delante del toro y cuando el animal salía de la suerte, él debía retroceder varios pasos, por lo que en ningún momento logró dar dos pases ligados. La mano izquierda la tiene de adorno y de la espada mejor ni hablar. A su primer astado le dió hasta siete descabellos, dejando la plaza como una auténtica carnicería. Y a su segundo, el mejor toro para mi gusto, más de lo mismo, media estocada y gracias, y menos mal que usó dos veces el descabello para acabar con la vida de su enemigo. Sólo podemos destacar de su segundo toro unas bonitas verónicas tras una larga cambiada de rodillas.


Agradeceríamos al empresario que el próximo año se abstuviera de contratrar, si aún siguiera en activo a este paisano nuestro, por el bien de una feria que tan necesitada está de buenas corridas, tanto de toros y toreros, si ésta no quiere desaparecer.


Y qué decir de don Manuel Jesús Cid, "El Cid". Que es un torero grande de época, que es un maestro y que sus naturales son bellísimos. Tuvo un primer toro, con pocas fuerzas, noblote, pero al que le sacó mucho y le hizo una buena faena. Supo hacer un efectivo y continuado toreo por el pitón derecho, porque por el izquierdo el toro presentaba más problemas. No obstante la gran estocada le permitió cortar las dos orejas, aunque a mi parecer, con una hubiera sido suficiente, pero en Ciudad Real ya se sabe...


El éxito de este diestro ayer fue el conocer bien a sus enemigos. Les supo dar respiros, mediante pausas y supo cómo y cuándo citarles. Esa es otra diferencia con el primer diestro. Por eso El Cid es un torero de primera línea, es una figura y Aníbal Ruiz...



De su segundo toro poco se puede decir pues resultó manso y sin fuerzas. Podemos destacar la labor con la muleta con bellísimas verónicas y la manera del llevar al morlaco por delantales al caballo.
De nuevo pudimos disfrutar en Ciudad Real de una gran figura como EL Cid.

Alejandro Talavante dejó buen sabor de boca a los aficionados pues es un torero de los buenos, elegante y que sabe del oficio a pesar de su juventud. Falló con la espada en ambos toros, aunque la nota negativa fue que tuvo el peor lote de la corrida. Toros sin fuerza y mansos. Al primero intentó sacarle faena, incluso mandó callar a la banda para estar más atento a su trabajo. A persar del pundonor, al no estar acertado con la espada no tocó pelo.




Y así concluyó la segunda feria, tomándonos una copita dechampán a la que nos invitaron nuestro hermanos en Cristo de La Gente Buena.


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