viernes, 21 de mayo de 2010

Del pasado al presente

Siempre nos hemos preguntado los cofrades de Ciudad Real, que pasa con nuestra Semana Santa, que pasa con nuestros penitentes, nuestras Cofradías, nuestros pasos, nuestra pasión.
Muchas veces nos preguntamos donde están los ciudarealeños en Semana Santa, por que muchos se van fuera de la ciudad a pasar estos días, o a otras ciudades para ver cofradías.
Algo estamos haciendo mal en nuestras hermandades y cofradías cuando hay gente que siente profundamente el sentir cofrade y no se queda en la ciudad.
Por eso quiero dejar un par de fotos que he encontrado en un par de blogs cofrades.


Misterio de Señor del Silencio en el desprecio de Herodes en la celebración del Santo Entierro Magno del año 1965, por la plaza de la encarnación ( Sevilla).


Hermandade de la Exaltación año 1962 por las calles de Sevilla.


Alucinando me quedé con estas dos imágenes de hermandades sevillanas transitando solas por el medio de Sevilla. Hoy estarían las calles abarrotadas de gente y como siempre no cabría ni un alfiler. ¿ Es que antes había menos cristianos que ahora?, ni mucho menos, simplemente que las cosas bien hechas bien parecen.
Y eso pasa en Ciudad Real también en las hermandades que trabajan y luchan por que la hermandad sea cada año mejor que el anterior.
Si todas las hermandades hicieran lo mismo veríamos como mucha gente no se marcharía de la ciudad. Lo que repercutiría en la cantidad de gente viendo las cofradías en la Ciudad Real, en el engrandecimiento de nuestra Semana Santa y seguro que en las filas de hermanos nazarenos..............

1 comentario:

Rafael Domínguez Villa dijo...

Como sevillano que ya peina canas, vivó el paso de una Semana Santa más tranquila y con menos gente a lo que ahora llamamos masificación y que tampoco es nuestro ideal. Pero en la parte positiva tuvieron mucho que ver los medios de comunicación en especial la radio, un programa llamado Sentir Cofrade que acercó a la gente las claves y la lírica de las hermandades sobre todo a la gente joven.
En eso y quizás en mirarse menos en Sevilla y mirar más a la recuperación de pequeños ritos, pequeñas tradiciones antiguas de la propia ciudad estaría para mi el germen de un resurgir.
La Semana Santa no deja de ser un ejercicio de memoria, de parar el tiempo, de recordar a nuestros abuelos, a nuestro padres , a la ciudad que se nos fue para siempre. Sembrad en vuestros hijos la memoria y recogereís el fruto del recuerdo.

Un abrazo y seguid luchando por lo vuestro.