lunes, 12 de abril de 2010

... y se despidió de blanco


La Plazuela se vistió de blanco y se llenó de silencio, en la tarde de ayer pudimos vivir uno de esos momentos de "regusto añejo" al que nos tiene acostumbrados nuestra querida Cofradía, con ese saber-estar en el que se cuida cada detalle y se vive cada instante con mágica emoción, el reloj marcaba las ocho treinta de la tarde y con un nudo en la garganta decíamos adiós , el Señor de las Penas se despedía de las Hermanas Carmelitas para dirigirse a su sede canónica, pero esta vez con el mayor decoro y sencillez posible, con elegancia discreta y fervor desmesurado, acompañado por quienes son luz para su camino y pies para su andar.

Señor de las Penas, en un año estamos de vuelta.

3 comentarios:

"Perchelero" dijo...

Enhorabuena una vez más, por todo. Por conseguir hacer que ese Cristo en la calle sea capaz de erizarte el vello del cuerpo, por hacer sencillo, bonito, austero, regio, con sabor añejo y con regusto de cofradia de las de antes, la puesta en la calle no solo de una ejemplar estación de penitencia, sino cualquier acto que se anuncia con el nombre sobre todo nombre: PENAS.

Cofradia y hermandad en estado puro.

Cofrade dijo...

Apreciado Hermano Mayor de mi hermandad de las Penas.
Trasmito desde aqui de forma publica mi agradecimiento por los momentos cofrades vividos y compartidos por los que conformamos este grupo humano de hermanos, seguidores de un Señor, que aunque resucitado, continua con penas y pesares.

Como igualmente al resto de mis hermanos, incluso aquellos que no salieron aun sabiendo que el estaba en la calle.

Entre todos, con nuestro esfuerzo, hacemos hermandad y cofradia.
Ojala y estos momentos vividos no se queden en un recuerdo y que nuestra vital hermandad continue programando actos el resto del año, pues creo ser sabedor que formamos un grupo humano de compromiso permanente hacia nuestra hermandad y nuestro titular.

Espero te guste mi reciente entrada.
Un abrazo cofrade en Cristo resucitado.

http://soycofrade.blogspot.com/2010/04/y-la-pena-se-hizo-mas-grande.html

Paco Turrillo dijo...

Gracias a los dos por tan sentidas palabra. AMigo Cofrade, enorme y con sentimiento, como todo lo que escribres.
Me habéis emocionado, de verdad, con vuestras palabras y fotografías. La verdad que poder ver al Señor recortado entre las dos luces de la tarde es toda una experiencia.
SAludos.