martes, 27 de abril de 2010

Lo que ya no veran nuestros ojos




No señores, no se froten los ojos con las fotografías que van a ver, no es un sueño , Ciudad Real era una ciudad más bonita, más manchega y más nuestra de lo que teníamos entendido.
La pregunta es muy clara ¿ Que ha pasado con los responsables de urbanismo de los dos últimos siglos?. Su único logro ha sido destrozar una ciudad preciosa, con rincones llenos de encanto.
Así nos pasa a muchos cofrades, que miramos y miramos y no encontramos.
Pero este es el legado que nos han dejado.
Lo peor es que no aprendemos, ya que seguimos empeñados en no se que modernidad y ciudad sostenible, que no la sostiene ni el que la quiere volver a proyectar, y hablo por los mastuerzos de edificios que poco a poco van llenando el centro de Ciudad Real.

Aquí os dejo estas fotos , quedaréis sorprendidos al verlas.


Plano de la ciudad de 1850

Puerta de Toledo
Oleo de Benjamín Palencia Ayuntamiento de Ciudad Real



Ciudad Real año 1915 desde el Campanario de San Pedro

5 comentarios:

Miguel dijo...

Y lo que aún nos quedará por ver con las mentes lúcidas que aún rondan por aquí... Que pena Ciudad Real, que pena de tí...

Fran dijo...

Muy de acuerdo. Y a la vez con Miguel. Pero por la concejalía de urbanismo han pasado y pasan personajes tan abyectos e ineficaces como por la alcaldía y aún seguiremos perdiendo testimonios de nuestro pasado (hace unas semanas otro edificio en la Plaza Mayor).
Lo peor es que el caracter generalmente apático de los manchegos hace que apenas se alcen voces con semejante y aberrante trayectoria.
Por cierto la foto no es del óleo de Benjamin Palencia.

Juan Carlos Vela dijo...

y aunque careciera de valor artistico, me he dado una sorpresa esta misma mañana cuando al cruzar por la emblematica plaza de las lágrimas he visto que la casita que cobijaba dicha plaza ha sido derruida y ha quedado un solar adyacente a la plaza, una pena más

er_pastora25 dijo...

El español es conformista por naturaleza

Paco Turrillo dijo...

¿Han tirado la casa del padre Castro? Pues la plazuela perderá todo su encanto.