miércoles, 29 de abril de 2009

Un socialista feliz

Me enviaba mi buen amigo Manuel Imbernón al correo electrónico este artículo sarcástico. Nohe podido vencer la tentación y aunque bien sé que es políticamente incorrecto, lo voy a transcribir en la Plazuela. Espero que echéis un buen rato.

Había una vez un socialista que salió a cenar un sábado por la noche con su mujer. Y al pasar por un parque vio a su hijo de 19 años, tirado en la acera con un coma etílico, y dijo: ahora si que hay la libertad.
Y dos meses mas tarde, cuando llevó a su hija de 16 años a abortar a la clínica dijo: y además de libertad, hay igualdad.
Y un día cuando llegó del trabajo, y encontró a su mujer con un moro en la cama, gritó: ¡viva la integración! Y se sentó en el sofá a ver la televisión, mientras el morito terminaba la faena. Y escuchó en el telediario como una banda, compuesta por dos españoles, tres marroquíes, cuatro colombianos y tres turcos, habían introducido en España 3000 Kg. de cocaína, y dijo: he ahí la alianza de civilizaciones. Y después cuando el morito terminó, tuvo que llevarlo a su casa. Eran las tres de la mañana, y al pasar por una carretera solitaria, vio a unos gitanos que estaban robando un campo de melones. Y pensó: que bien va España, que hasta los gitanos hacen horas extras.
Cuando llegó al poblado chabolista y dejo al morito en casa, vino un camello y le ofreció toda clase de drogas. Y el le dijo: qué bien, qué gran variedad de productos, y luego decís los autónomos que estáis mal.
Al día siguiente fue de visita a casa de su hermana, y allí vio a su sobrino de 12 años, y le preguntó:
- ¿que has aprendido hoy en el colegio?
- Hoy han enseñado 40 formas distintas de masturbarse.
- ¡Viva la educación para la ciudadanía!
Y al volver a su casa, vio a unos jóvenes de la izquierda aberchale quemando un autobús. Y se dijo: si señor, ahora la izquierda puede llevar a cabo sus proyectos, no como antes que estaban perseguidos por la dictadura. Y unos metros mas, en la azotea de un edificio vió como un empresario arruinado saltaba al vacio. Y pensó: luego dicen que no hay soluciones para salir de la crisis.
Y así mientras paseaba, iba reflexionando sobre lo bien, que según el, estaba España. Y le dijo a sus amigos: ¡Pues aún hay algún tonto de los cojones, que vota a la derecha!

No hay comentarios: