miércoles, 22 de abril de 2009

Por el pleno empleo...y ya van cuatro millones de parados


Una de las promesas de nuestro ínclito presidente del gobierno, don ZP, fue llegar al pleno empleo. Nos dejó para la posteridad una campaña fotográfica espectacular. Fotografías como ésta:


Ahí lo llevas, parece que está en un sarao flamenco tocando las palmas, diciendo "ole mi arma, que grasia tienes...". En fin, pues parece que eso es lo único que hace este señor pasarse el día flamenqueando (vaya verbo que me he inventado). Hemos superado en abril los cuatro millones de parados y a pesar de haber sobrepasado la Semana Santa, los datos que nos den en mayo no van a ser más halagüeños. En vez de luchar por dar puestos de trabajo se dedica a jugar a quitar y poner miembros y miembras en los gabinetes ministeriales. Esta maniobra de despiste la hizo cuando media España estaba tomando el sol o viendo y participando en las Cofradías...(esperemos que no le dé la neura y las prohiba).

Os dejo un artículo de ABC del gran Antonio Burgos en relación al cambio del gobierno, el cual me parece magistral.


MINISTROS JUGANDO A LAS CRISITAS


ABC, Miércoles, 15-04-09
NO, no es una errata del velazqueño Risitas, el último bufón de la corte de Felipe IV que se escapó sin que lo pintara don Diego de Silva. De risitas, nada, esto es muy serio. De hartarse de llorar. Me refiero a la impresión que dan los ministros, todos, bisoños y veteranos, tras la remodelación gubernamental de Semana Santa. Nunca tantos se reunieron con tantos para salir en tantísimas fotos y dar la impresión de que se hartaban de trabajar, mientras los españoles estábamos viendo cofradías o de vacaciones a la orilla del mar. Los ministros, no sé, pero los fotógrafos de prensa asignados a los ministerios sí que se han hartado de trabajar esta Semana Santa. Y de los camarógrafos de los telediarios, ni te cuento.
Pero por mucho que se hayan reunido y por mucho que se hayan retratado, y aunque sean, que lo son, unos virtuosos en el arte de la propaganda y en el virtuosismo del manejo de la opinión pública, no han logrado transmitir una imagen seria de medidas contundentes ante la crisis. Hombre, yo me hubiera creído que iban en serio contra la crisis si hubiesen suprimido de un plumazo (aprovechando las plumas de los armaos de la Macarena) los ministerios absolutamente inservibles, como Cultura, Ciencia, Vivienda o Igual Da que lo haya o que no lo haya. Yo me hubiera creído que iban en serio contra la crisis si no hubiesen ampliado las vicepresidencias. ¿Para qué sirven tres vicepresidencias, como los tres banderilleros en el redondel de Gabriela Ortega-Benítez Carrasco? Vamos a ver, de verdad: ¿qué pinta Chaves de vicepresidente del Gobierno? ¿Es que el que ha logrado que en Andalucía haya un 27 por ciento de paro va a llevar, horror, su fórmula de pleno empleo a toda España?
Me encantaría poder revisar pronto mi pensamiento, y que lo hicieran de cine. Vamos, de González-Sinde. Pero la impresión que me han dado esta manta de lumbreras refulgentes de la economía es lo de las crisitas que he puesto en el título. Que los ministros están jugando a las crisitas como las niñas juegan a las casitas. Los que dicen que nos van a solucionar el futuro parecía que usaban el pretérito imperfecto que utilizan los niños para la ficción del juego:
-Mira, Teresita, tú eras vicepresidenta del Gobierno, pero Pepito Zapatero venía y te ponía de vicepresidentita de Economía y Hacienda a Elenita Salgado.
-¿Y qué hacía Elenita?
-Pues reunirse con los otros niños ministros para el pipirigaña matalaraña de la crisis. Se reunía con Trini Jiménez, que era la ministra de Sanidad, de los niños que están malitos, y se reunía con Pepito Blanco, que como había sido bueno, venía el otro Pepito, Pepito Zapatero, y lo hacía ministro de Fomento.
-¿Y Pepito Blanco no se reunía con nadie, ni se retrataba?
-Claro que sí: se reunía con Manolito Chaves, que como había sido malo, los Reyes le habían traído carbón y le habían hecho prometer en La Zarzuela como vicepresidente para la Cooperación Territorial. Y salían los dos guapísimos en la foto. Ni a Manolito Chaves le sacaban cara del escudo del Barcelona ni a Pepito Blanco le sacaban cara de garbanzo remojado.
-Pero no me has dicho qué niño es el que hacía de ministro de las cosas del cole.
-Ah, ese es Angelito Gabilondo, que el angelito fue fraile antes que cocinero.
-¿Angelito? ¿Ese no es el de las pelis chulis?
-No, la de las pelis chulis no es Angelito, es Angelita: Angelita González-Sinde, que es la que nos va a regalar a todos las palomitas para ir a ver «Madagascar 3».
-¿Y estos niños van a acabar así con la crisis, y mi papi ya no va a estar en el paro?
-No, no van a acabar, y tu papi seguirá parado. Pero ¿y lo bien que se lo están pasando ellos jugando a las crisitas?

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