lunes, 9 de febrero de 2009

A la mierda...



Aunque Fernando Fernán Gómez no era santo de mi devoción, era un anarquista convencido, debo reconocer que tenía una mente privilegiada y un don para las letras. Desgraciadamente llegó a ser un soez, un tosco y un desagradable, pero nos dejó varios momentos memorables:





No hay comentarios: