viernes, 5 de diciembre de 2008

El sentido de la “Misa del Voto” en Ciudad Real.

Francisco Pacheco. Inmaculada Concepción


Vamos a celebrar la Festividad de la Inmaculada Concepción en próximas fechas. Yo soy de los que dice que estoy de puente de la Purísima, no de la Constitución. Creencias, costumbre, tradición...en definitiva desde que el rey Felipe IV convirtiera a la Inmaculada Concepción en protectora de los ejércitos y de la Monarquía Católica, allá por 1650, es la fiesta de España. Y es que esta creencia en la protección de la Inmaculada tiene su origen en el llamado Milagro de Empel durante las guerras en Flandes, de ahí que siga siendo patrona de la Infantería Española.

El 7 de diciembre de 1585, el Tercio del Maestre de Campo Francisco de Bobadilla combatía en la isla de Bommel, situada entre los ríos Mosa y Waal, bloqueado por completo por la escuadra del Almirante Holak. El bloqueo se estrechaba cada día más y se agotaron los víveres y las ropas secas.

El jefe enemigo propuso entonces una rendición honrosa pero la respuesta española fue clara: «Los infantes españoles prefieren la muerte a la deshonra. Ya hablaremos de capitulación después de muertos». Ante tal respuesta, Holak recurrió a un método harto utilizado en ese conflicto: abrir los diques de los ríos para inundar el campamento enemigo. Pronto no quedó más tierra firme que el montecillo de Empel, donde se refugiaron los soldados del Tercio.

En ese momento crítico, un soldado del Tercio que estaba cavando una trinchera tropezó con un objeto de madera allí enterrado. Era una tabla flamenca con la imagen de la Inmaculada Concepción. Anunciado el hallazgo, colocaron la imagen en un improvisado altar y el Maestre Bobadilla, considerando el hecho como señal de la protección divina, instó a sus soldados a luchar encomendándose a la Virgen Inmaculada:

«Este tesoro tan rico que descubrieron debajo de la tierra fue un divino nuncio del bien, que por intercesión de la Virgen Maria, esperaban en su bendito día».

Un viento completamente inusual e intensamente frío se desató aquella noche helando las aguas del río Mosa. Los españoles, marchando sobre el hielo, atacaron por sorpresa a la escuadra enemiga al amanecer del día 8 de diciembre y obtuvieron una victoria tan completa que el almirante Holak llegó a decir: «Tal parece que Dios es español al obrar, para mí, tan grande milagro».

Aquel mismo día, entre vítores y aclamaciones, la Inmaculada Concepción es proclamada patrona de los Tercios de Flandes e Italia, la flor y nata del ejército español.


Para esta ocasión, nuestro amigo y hermano, don Juan Carlos Vela, fiel seguidor de este blog, nos ha enviado este artículo sobre la Inmaculada y Ciudad Real. Desde aquí agradecerle su colaboración con la Plazuela. Un abrazo Juan Carlos.

Desde la Edad Media, las ciudades, las Universidades y los gremios españoles defendieron con vehemencia que María, la madre de Dios, desde su concepción en el vientre de su madre, Santa Ana, fue creada sin mancha, llena de gracia y del amor de Dios. Así en las ciudades, no eran bien vistos quienes no hicieran profesión expresa de su fe en que la Madre de Dios fue concebida Inmaculada y libre de todo pecado.

Ciudad Real ha sido desde entonces de esas ciudades que se han destacado en la defensa del dogma de la Inmaculada Concepción, siglos antes de que la Iglesia Católica definiera el dogma, pues no fue hasta bien entrado el siglo XIX, concretamente el día 8 de diciembre de 1854 mediante la Bula Ineffabilis Deus promulgada por el Papa Pío IX, cuando queda definitivamente establecido el dogma.

De la profunda fe que Ciudad Real ha profesado, desde siempre, hacia la Inmaculada Concepción es buena prueba la tradición del Voto a la Inmaculada, compromiso adquirido por la Corporación Municipal desde tiempo inmemorial, jamás interrumpido, salvo durante el periodo de la Guerra Civil, consistente en que la Corporación Municipal asiste en Pleno a la Eucaristía que se celebra en el Convento de las MM Concepcionistas. También viene a demostrar la devoción de la ciudad a la Inmaculada, el hecho de que sea patrona del Ayuntamiento y su Corporación Municipal. Desde tiempos inmemoriales ha existido una imagen de la Inmaculada en el Ayuntamiento para la veneración de los fieles, aún hoy puede contemplarse un cuadro de la Inmaculada en los portales de lo que fue el Antiguo Ayuntamiento, donde hoy se ubica el Carrillón de D. Quijote en la Plaza Mayor.

Por último, os esperamos en la Casa Hermandad de las Penas el próximo dia 7 de diciembre para celebrar entre amigos y hermanos las vísperas de la Inmaculada, ya que estará abierta para todos los que queráis subir.
Qué paséis un buen puente de la Inmaculada.

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